Ella rió y acarició el cabello del joven. Comenzaron a recorrer toda la casa, cerca del living, donde se encontraban, se ubicaba una gran escalera caracol, ella, ansiosa, la subió casi corriendo, Michael fue tras ella. El terminar de subirla, se encontraba un gran pasillo.
Dos habitaciones se instalaban en aquella parte, ambas espaciosas y de cama de doble plaza, en cada una, un gran ventanal con vista hacia el mar. Un baño espacioso, ordenado y sumamente impecable.
Al terminar el pasillo, se ubicaba una gran puerta, ella ansiosa, caminó hasta dicha puerta.
- ¿Qué hay aquí? – preguntó
- Abre y verás – sonrió Michael
Al abrirla, vio una gran biblioteca, un escritorio ordenado, acompañado de una silla cómoda y bastante elegante. A un lado, grandes radios, acompañadas de varios CDS de música, pop, rock y soul. A su lado, un gran ventanal, con vista directa al mar.
Ella volteó impresionada.
- Es perfecta Michael – sonrió
- Gracias ¿Estarás cómoda?
- Muy cómoda - sonrió
- Ven, veamos planta baja completa – acotó tomando la mano de la joven
Bajaron las escaleras, para así dirigirse a la cocina, un lugar bastante ordenado, limpio y cómodo, en su eje, un gran desayunador. En la mesada de aquel desayunador, se encontraba una fuentecilla con frutas, Jennifer sonriendo, sacó una manzana para seguir recorriendo la casa.
Una vez que terminaron de recorrer la casa, se sentaron en el sofá.
- ¿Quién mas vive aquí? – preguntó
- Nadie más ¿Por qué?
- Parece que alguien cuida esta casa, tú no has venido en mucho tiempo, ya que somos amigos desde hace cuatro años y nunca me enteré, ya que siempre estuvimos juntos – sonrió
- Tengo una empleada, que viene y cuida la casa. Es muy de confianza, a veces se queda aquí unos días.
- Comprendo – sonrió
El se acercó a ella, con intensiones de besarla. Ella se acercó a el, mordió la manzana, para alejarse luego. Michael rió y bajó su mirada.
- ¿Por qué me haces eso? – rió
- Para que te quedes con las ganas – sonrió – iré a arreglar mis maletas
- De acuerdo ¿Te ayudo?
- Una mano me vendría bien – murmuró
- Claro
Ella se puso de pie, Michael la observó ir hasta la cocina, tirar lo que quedaba de aquella manzana y volver al lugar.
Su corazón latía velozmente cuando ella se acercaba a él.
Michael se acercó a ella, la abrazó por la espalda. Besó suavemente su cuello, ella tembló dócilmente, cerró sus ojos. Volteó tranquilamente, sintió las respiraciones de Michael sobre su rostro, se estremeció.
El joven la besó, tomando suavemente su mentón. Sus labios eran uno solo. Era increíble la cantidad de sensaciones que Michael provocaba en ella. A su lado se sentía única, protegida, amada.
Se separaron con cautela. Ella observó los ojos del muchacho, quienes irradiaban amor, ternura y cariño. Acarició suavemente su rostro, besó la nariz del joven, para abrazarlo luego.
Se quedaron unos momentos unidos, ambos se estaban amando, ambos se necesitaban.
Ella susurró suavemente en su oído.
- Gracias
- ¿Disculpa?
- Por hacerme olvidar de todo mi dolor en cuestión de segundos.
El sonrió y la apegó más a él.
- Contigo es con la única persona con quien me siento un ser humano – murmuró
Ella sonrió, el joven se acercó delicadamente a ella, y besó su cuello, subió a su mejilla, para luego besar sus labios.
- Amo cuando haces eso – dijo ella riendo
Se besaron, para luego sonreír mutuamente.
Las semanas pasaron, decidieron pasar más de un mes en el lugar.
Era de noche, la playa se encontraba desolada, la luz de la luna color miel se reflejaba en las aguas cristalinas.
Jennifer, sentada en la orilla, podía sentir como el agua mojaba sus pies, al subir suavemente la marea.
Sintió como delicadamente la abrazaban de la cintura, Michael era su compañía ahora.
Ambos observaban como la gran manta azul reflejaba sus hermosas estrellas. Ella cerró sus ojos y apoyó su cabeza en el hombro de Michael, el besó suavemente su cuello.
El ruido del agua y de los grillos, hacían del momento, algo relajante y armonioso.
- Te amo – murmuró ella, abriendo sus ojos
El quedó paralizado, era la primera vez que Jennifer le decía así.

Es una gran novela, en seriio, la amo
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