Ella se separó con docilidad, y lo miró fijamente a los ojos. Él, sonrió débilmente y bajó su mirada.- Habla conmigo, quiero ayudarte, pero si callas no puedo – murmuró
- ¿Podemos hablar cuando estemos en Boston? No quiero tocar el tema aquí
- ¿Te hará mejor?
- Si, me hará mejor
- Comprendo, si es así… mañana hablaremos…
- Gracias – sonrió
- Prepara tus maletas – murmuró
- De acuerdo – dijo él
Michael comenzó a preparar su equipaje. Estaba increíblemente devastado, el tema con Julie lo había sacudido por completo.
Luego de ese beso, sintió como su mente empezaba a atrofiarse, sentía que su amor comenzaba a dividirse, mitad para Jennifer y mitad para ¿Julie?
Sabía que algo malo pasaría, y aquello malo, fue su encuentro con Julie.
Con bronca, y enojo, pensando en que todo estaba por el borde de un profundo y oscuro abismo, cerró su maleta y tapó su rostro.
Intentando calmar su genio, se dio una ducha, al salir, se dirigió al living, Jennifer estaba posada en uno de los divanes viendo una película, él, sin que la joven se diera cuenta, se apoyó en el marco de una puerta, para observarla, contemplarla y admirarla.
Su delgada silueta, su hermoso cabello, sus ojos eran como dos diamantes, la amaba con locura, estaba perdidamente enamorado, pero algo raro se paseaba por su mente al pensar en Julie… No era amor, no era obsesión, no era cariño ¿Qué era entonces? ¿La extrañaba acaso?
Sin vacilar se acercó a Julie, sonrió dócilmente y se recostó, apoyando su cabeza en las piernas de la muchacha.
Ella sonrió y acarició el cabello de Michael.
Ella, besó su mejilla y luego sonrió.
- ¿Mejor? – preguntó ella
Él, asintió tímidamente con su cabeza
La tarde pasó en un abrir y cerrar de ojos. El reloj apuntaba la 1:15 de la mañana, se dirigieron al aeropuerto, su avión no tardaba en salir.
-¿Estas bien? – le preguntó Jennifer acariciando la mejilla de Michael
- Si amor, estoy bien – tomó la mano de la muchacha, para besar su dorsal
Ella sonrió
- Vamos amor, el avión esta por salir.
- Entiendo – dijo ella
Se subieron al avión, el aire acondicionado estaba al máximo, y el avión estaba bastante fresco. Se colocaron una frazada, Michael la abrazó dulcemente, para dormir hasta llegar a su destino. ¿Qué sucedería? ¿La distancia ayudaría a aclarar la mente de Michael?
Jennifer se durmió rápidamente, mientras Michael, acariciaba el cabello de la muchacha, mientras en sus pensamientos estaba aquella pregunta… ¿La distancia ayudaría para aclarar su mente? Se sentía nervioso y asustado. No quería perder a Jennifer, pero sabía claramente que su amor hacia ella no era le mismo amor que sentía hacía dos semanas atrás.
Ya, cansado de tanto merodeo, sus ojos se cerraron, para así dormirse.
7:30 AM.
La alborada se posaba en los altos cielos, la suave brisa mimaba las copas de los altos árboles. El sol de oro, brillaba vanidosamente en el firmamento teñido de azul.
Las aves daban su copla de madrugada, para anunciar que un nuevo y brillante día mostraba su comienzo.
- Buenos días pasajeros, el día comienza y Boston esta cerca, en breves serviremos el desayuno – murmuró una azafata
Michael abrió sus ojos con cautela, observó a Jennifer, quien dormía como una pequeña niña sobre su pecho. La despertó suavemente con un beso en los labios.
- Preciosa, despierta – susurró en su oído
- Amor, tengo sueño – se apegó mas al pecho de Michael
- Lo se linda, pero estamos por llegar – besó su mejilla
- De acuerdo – dijo abriendo los ojos con pereza
Luego de tomar el desayuno, ambos se dirigieron a la casa de Michael. Dejaron su equipaje en la habitación. Y se dirigieron al living. Una charla quedaba pendiente entre ambos.
- Bien, terminemos lo que quedó pendiente – dijo ella
- ¿A que te refieres? – preguntó él, incierto
- A lo de Julie – murmuró Jennifer
- Ohm… si – dijo temeroso
- Habla conmigo Michael, quiero ayudarte
- Me dejarás, tengo miedo a perderte…
- ¿Cómo sabes? Aún no hemos hablado
- Comprendo – tomó aire – Ver a Julie luego de 6 años, me…
- Entiendo – dijo ella comprendiendo todo en menos de cinco segundos
- Pero, no te enfades, no es mi culpa
Ella dio una bocanada de aire, mordió su labio inferior y se cruzó de brazos.
- Mira, lo que quieres decirme es que… Julie te sacudió ¿Verdad?
Él, con miedo asintió
- Te facilitaré todo Michael – murmuró – Te daré tiempo para pensar, no te confundiré más de lo que estas, una vez que sepas que es lo que realmente quieres, me avisarás ¿De acuerdo?
- Si – se acercó para besarla
Ella se apartó
- Michael, no estas entendiendo
- ¿Qué?
- Michael, de ahora en más, tú y yo no somos más que… amigos.
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