¿Cuantas personitas ven mi blog? :3

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Capitulo 18 - "A soul that cries for love"


Él comenzó a temblar, sin que ninguno de los dos se diera cuenta. Jennifer estaba sentada en los primeros escalones de aquella escalera, no armaría algún escándalo, no lo haría sentir mas confuso a Michael, no complicaría las cosas. Pero le daría una solución, y dicha solución, ya se posaba en su mente.
Una lágrima recorrió su mejilla al ver las manos de Michael, posadas en las caderas de Julie. La borró sin vacilar, y subió a su cuarto.
Por otra parte, Michael se sentía devastado, ya que se dio cuenta que no todos sus sentimientos por Julie habían muerto.
Pero Jennifer no era culpable, por lo tanto no tenía por que sufrir debido a sus amores pasados. Se separó bruscamente.

- No lo hagas por favor – murmuró
- Michael, solo quiero que
- Julie, basta por favor, vete – murmuró tapando su rostro
- Entiendo, adiós Michael – susurró algo apenada

Julie volteó con delicadeza, y abandonó la vivienda. Michael se echó en el sillón, las lágrimas comenzaban a correr por su rostro. Colocó sus codos en sus piernas y apoyó el peso de su rostro en sus manos.
Amaba a Jennifer, con toda su alma, la amaba con locura, con pasión. Pero… algo sentía por Julie ¿Amor quizás?
Comenzaba a temblar de solo pensarlo, la simple idea de poder perder a Jennifer por una tonta equivocación lo sacaba de orbita.
Jennifer se asomó por la escalera, al ver a Michael así, se estremeció.
Se acercó a él y se sentó a su lado. Michael no se dio cuenta de que ella estaba a su lado, hasta que sintió las suaves manos de Jennifer en su espalda, sin pensarlo dos veces, se tiró en el pecho de Jennifer, a llorar y a desahogarse.
Ella se impresionó al verlo así, acariciaba suavemente su cabello, intentando calmarlo, cosa que era imposible.
Ella ya había entendido todo, ya había comprendido que Michael seguía sintiendo algo por Julie, y lo respetaría y le daría tiempo para pensar. Pero esperaría que llegaran a Boston para hablarlo…

- Quiero irme, quiero, quiero irme de aquí, quiero volver a casa – dijo Michael en un llanto ahogado
- Entiendo amor, pero tranquilízate primero – susurró ella suavemente

Jennifer se sentía quebrada, partida en dos. Amaba a Michael como nunca había amado a nadie, él, había sido quien había curado su herida con Max, él, era el hombre a quien ella anhelaba.
Pero… ¿Qué pasaría entre ellos dos? Le dolía pensar que Michael comenzaba a repartir sus sentimientos. Era como una gran espina que atravesaba su corazón.
Algunas lágrimas comenzaron a caer de sus ojos. Tomó aire y las borró suavemente. Levantó la cabeza de Michael y lo miró fijamente a los ojos.
Este bajó su mirada, sus ojos estaban rojos e hinchados. Ella besó suavemente la mejilla del joven, acarició su rostro suavemente, para abrazarlo luego.

- Iré a sacar los pasajes, quédate aquí – se levantó con dificultad

Jennifer se puso de pié, tiró la mano del joven y lo apegó hacia ella. Lo miró delicadamente, besó la mejilla del joven, él, al sentir aquella caricia, se estremeció.

- Tranquilízate ¿Si? – Secó las lágrimas del joven – Te acompaño, no quiero que vayas solo
- No me siento bien – murmuró
- Ohm, viendo las cosas de ese modo, ve a recostarte, yo iré a sacar los pasajes
- No, iré yo – dijo casi sin habla
- Amor, iré yo, tu ve a dormir un poco, creo que el beso que te diste con Julie te desequilibro – murmuró torciendo sus comisuras – ve a dormir
- ¿Qué? ¿Lo viste? Jen, espera – dijo nervioso
- Michael, no quiero explicaciones, tranquilo – musitó
- No, déjame explicarte – murmuró
- Iré a sacar los pasajes, no tardo 

Se alejó de Michael, tomó un taxi y se dirigió al aeropuerto. Al llegar, se dirigió a la boletería…

- Buenos días
- Buenos días, dos boletos para Boston, Estados Unidos
- En seguida – murmuró una mujer – aquí tiene – se los entregó
- Gracias – observó el boleto - ¿Mañana a la 1:30 de la mañana?
- Exacto – murmuró
- Ohm… de acuerdo, adiós – dijo algo sorprendida

Al llegar a casa, dejó los boletos sobre la mesa, y se dirigió al cuarto. Encontró a Michael dormido, sus ojos aún se veían hinchados, sus mejillas brillaban debido a la humedad de las lágrimas derramadas.
Se apoyó en el marco de la puerta, y lo observó detenidamente.
Suspiró…  acaso… ¿El fin estaba cerca?
Dio una bocanada de aire y se acercó al closet, tomó sus valijas, para comenzar a empacar. Su mente comenzaba a llenarse de pensamientos, de dudas y miedos.

- Te amo Jen – dijo Michael

Ella volteó impresionada, sin embargo Michael aún seguía dormido. Hundió un poco más su cabeza en la almohada y respiró profundo.
Ella mordió su labio inferior, y colocó en la maleta, la prenda que llevaba en sus manos.
Luego de unos quince minutos, terminó de armar su equipaje.
Se recostó a un lado de Michael, lo observó detenidamente, observó su rostro, se estremeció al ver como una lágrima caía del ojo izquierdo de Michael. Ya era tiempo de hablar y dejar los merodeos.
Lo movió suavemente, para luego despertar…

- Michael, despierta – murmuró

Abrió sus ojos con pereza

- ¿Qué hora es? – preguntó despertando lentamente
- Ya son las seis de la tarde Michael
- De acuerdo – murmuró con la mirada posada en los suelos
- Michael, creo que… hay que hablar – musitó
- ¿Acerca de que?
- Tú sabes…
- ¡Ya recuerdo! ¡De lo idiota que fui al besar a Julie! – murmuró sarcástico
- No eres idiota – musitó - ¿Qué sucede Michael? No entiendo nada de lo que ocurre
- Creo… nada, solo no me siento bien – mintió
- Mírame a los ojos y dime que no sucede nada – murmuró

Él, con miedo volteó, dándole la espalda a  Jennifer. Ella, sin entender casi nada, se acercó a él, y besó suavemente sus labios. Michael tomó su rostro, ella sintió las manos de Michael temblorosas. Se acomodó sobre él, para besarlo sin incomodidad alguna. El comenzaba a sentirse mejor, debido a que los labios de Jennifer, lo hacían olvidarse de todo… Pero… ¿Cómo seguiría todo aquello? 

No hay comentarios:

Publicar un comentario