Me quedé en silencio, pensando en cómo podría responderle, si le decía “SI” De una manera rápida y sin esperar, parecería una loca demente, y si esperaba demasiado, sonaría falso, pero lo único que se me ocurrió fue sonreír mientras asentía con la cabeza.Pasaron casi quince años sin vernos, sin embargo, cada noche, antes de dormir decía su nombre entre susurros, aún recordando nuestros mejores momentos juntos, aún recordando sus chistes, su voz, sus caricias, sus abrazos, sus consejos, pero nada podía compararse con ese último beso que nos dimos aquella noche de verano.
- Es lindo saberlo - sonrió
Quería saber si él lo había hecho, sabría que me diría la verdad.
- ¿Tu?
Bajó su mirada y pasó su dedo índice sobre el borde de la jícara de porcelana que se posaba entre sus manos. Sonrió y respondió con una dulce y tierna voz.
- No te das una idea de cuánto – rió
Nos quedamos observando fijamente. Sus ojos color café, bien formados, bien profundos, sus labios, bien dibujados, medianamente finos, los cuales se humedecían cada tanto por el tic que Michael tenía de humedecerlos con su lengua, sus pómulos, lisos como la misma porcelana. Su nariz, medianamente respingada.
Era perfecto, no hacía falta hablar, con solo observarme, era suficiente para dejarme helada, para dejarme sin palabras, para dejarme increíblemente enamorada.
- Ohm ¿Cómo van tus cosas? – pregunté quebrando el silencio
- Muy bien – sonrió – dentro de poco viajaré a Japón, debo hacer la gira del disco nuevo que lancé – su rostro delataba entusiasmo
- ¡Será genial! Apuesto que te irá de lujo – sonreí
- Oh, no lo dudo, pero odio ir de gira, es un infierno, pero ver el amor de mis fans, hace que todo lo malo, sea positivo – sonrió – soy quien soy gracias a ellos, si pudiera decirle uno por uno cuanto los amo, lo haría – rió
Era increíble ver como él amaba y agradecía de manera profunda a sus fans. Se veía feliz de saber que había gente que lo amaba con profundidad, podía notar en sus ojos ese deleite de orgullo. Me quedé observándolo, todo de él me llamaba tanto la atención, desde su cabeza hasta sus pies, todo de él era tan misterioso, tan mítico, y daba lo que fuese necesario como para averiguar cual serían sus respuestas.
- Di algo – dijo en una risa nerviosa
- ¡Oh! Si – dije intentando incorporarme
- Sigues igual que siempre – sonrió y se cambio al diván donde estaba yo sentada
- ¿A qué te refieres? – pregunté
- Silenciosa, discreta, tímida – pausó
Solo reí, no sabía que contestar, o si por lo menos debía hacerlo
- Y sigues igual de hermosa – dijo observándome
Me quedé muda, no sabía qué demonios decirle, mi corazón solo me decía que lo tomara entre mis brazos y que lo besara hasta que mis labios se desgastaran, sin embargo, la razón me decía que aún era muy pronto. Roté mi cabeza, y su rostro estaba cerca del mío, sus ojos sonreían ante los míos, y aquella era la sonrisa más hermosa que había presenciado.
Mis respiraciones se entrelazaban con las suyas, nuestras miradas lo decían todo, lo había esperado, ese momento era mi mayor anhelo, y de la noche a la mañana, el estaba ahí, su rostro a milímetros del mío, él sabía mis intenciones y yo las suyas, necesitaba besarlo, tenía sed de sus labios, y necesitaba saciarla de manera rápida, pero el miedo al rechazo comenzaba a invadirme.
Se acercó a mí, tomó mi rostro entre sus manos, ya no había palabras. Posó sus labios sobre los míos, noté la suavidad de sus labios, sentí la dulzura de ellos, su perfume me embriagaba.
Posó sus manos sobre mi cintura, las mías con tranquilidad se colocaron sobre su cuello. Lo amaba, siempre lo había hecho. Se separó con lentitud, sin alejarse más de tres centímetros.
- No puedes imaginarte cuanto tiempo soñé con este momento – dijo entre susurros
Esa fue la gota que había colmado el vaso, me alejé con lentitud, lo observé a los ojos dulcemente. Pasó lentamente sus dedos sobre mis mejillas, con un brillo en su mirada, era como si el pensara que yo no fuese real, sonreí sin entender ni siquiera una cuarta parte de la situación, pero de todos modos, era bello así. Colocó sus manos en las mías y con dulzura entrelazó sus dedos con los míos.
- No entiendo que pasa – dije nerviosa
- ¿Qué no entiendes? – preguntó
- No entiendo esto – observé nuestras manos unidas – No te veo hace casi quince años, te fuiste, jamás volviste, ahora eres famoso, eres Michael Jackson, y yo solo soy una… muchacha– dije bajando la mirada
- La muchacha que me trae loco desde que tengo 10 años – me observó
AAAAAAAAAAAAAAAAAA! No paro de griar kajs xd! Me encanto este capitulo xd! Que más hermoso encuentro que con un beso *-* & la ultima parte me encanto "La muchacha que me trae loco desde que tengo 10 años" MORI! O_o aksj xd! Quiero mas novela xd! Cuidatte mucho Luly, adios;♥
ResponderEliminarBuuuuuuuu,que romaaaantico *_*
ResponderEliminaraunque..no es un poco pronto para besarse asi?
aunque los 2 esten enamorados..no se ven hace muchos años._. bueno,igualmente me encanta *_*
y me acabo de dar cuenta de que el capitulo 8 pone A soul that cries for love xddd
(L)