Me quedé simplemente helada ante aquellas palabras. Me había reconocido y no sabía cómo demonios haría para seguir la situación.
- ¿Disculpa? – dije nerviosa
Se acercó a mí y me observó fijamente.
- ¿Crees que no te había reconocido? – rió irónico
- Ohm… no se dé que está hablando señor
Jackson – dije nerviosa buscando las cajas de pastillas
Me tomó de la cintura, y me hizo voltear.
Estábamos muy cerca uno del otro, pude sentir como su respiración chocaba con la mía. Sus ojos estudiaron mi rostro rápidamente. Sentía como su mirada me quemaba la piel, sentía que todo el amor que le tuve desde pequeña volvía a nacer. Note que sus rasgos eran parecidos a los que tenía cuando era un niño, pero ahora estaba mucho más hermoso.
- ¿No sabes de qué estoy hablando? – fingió sorprenderse
- No, y suélteme – dijo temblando
- Vamos Madie, no te hagas la desentendida
Me solté y tomé la caja de pastillas que estaba buscando. Busqué la crema y las coloqué en una pequeña bolsa.
- Toma una pastilla cada 12 horas, serán para el dolor de cabeza, y ponte la crema en el hombro, todos los días, luego de bañarte – dije esto en menos de 10 segundos.
Michael rió y se acercó aún más.
- ¿Por qué estás nerviosa? – rió
- No estoy nerviosa, Señor Jackson, puede irse ya
Quise alejarme, sin embargo choqué contra el escritorio. No comprendía por qué las cosas debían suceder así
- Madie, deja de hacer como que no me conoces. Sabes que nos conocemos – dijo sonriendo
Oímos que tocaron la puerta… “Santo remedio” – pensé – Me solté de Michael y abrí.
- Señor Jackson, debemos irnos – murmuró uno de sus guardaespaldas
- De acuerdo – suspiró – Gracias por todo doctora – dijo disimulando
- De nada señor Jackson – dije seria
Michael me observó mientras se alejaba, sonrió. Cerró la puerta con suavidad.
Largué todo aquel aire que guardaba en mi interior, él había vuelto, había estado conmigo, sus manos hicieron contacto con mi cuerpo, al verlo sentí que mi mundo dio un vuelco en solo dos minutos. ¿Por qué debíamos encontrarnos? ¿Por qué así? ¿Por qué sentirme tan nerviosa? ¿Por qué no podía llevar esto con tranquilidad? ¿Por qué no podía relajarme al estar a su lado? ¿Debíamos retomar amistad? ¿Debíamos seguir cada uno por nuestro camino?
Intentando tranquilizarme, comencé con mi trabajo como lo hacía todos los días. Comencé a ordenar unos papeles y a firmarlos.
Saqué unos de unos sobres que se encontraban sobre mi escritorio, los cuales no me correspondían.
- Bueno, no son míos – me levanté
Bajé hacia recepción. Me dirigí donde estaba Sarah… la cual no se encontraba en su puesto. Volteé para ver si la veía por el lugar, sin embargo… el único que estaba por ahí, era Michael.
Me observó de pies a cabeza con aquella profunda mirada. Lo observé de reojo, dejé los papeles sobre aquel modular y subí nuevamente a mi oficina.
¿Cómo enfrentaría la situación?
Michael había vuelto… ¿Volveríamos a tener algún tipo de relación? ¿Aún recordaba aquel beso que nos dimos esa noche? ¿Aún me veía como una amiga? ¿Cuáles eran sus opiniones acerca de mí? ¿Había pasado por su mente mi nombre, en todos estos años? ¿Qué sintió al verme nuevamente?
Aquellas preguntas bombardearon mi mente en menos de dos segundos.
La tarde había pasado rápido. Ordene mi oficina y me dirigí a casa.
La noche estaba tranquila, pero increíblemente fría… el cielo estaba de color beige.
Aquellas gotas de agua, medianamente congelada, seguían cayendo, para luego morir en cualquier superficie, volviendo a su estado liquido. El frío de la noche, era tan poderoso, que podías sentir como tu nariz comenzaba a dolerte.
Al llegar a mi casa, preparé una taza de café y comencé a leer algunos estudios de algunos pacientes.
- Bien, Rachel Duston, análisis de sangre el lunes entrante a primera hora. – Suspiré – James Smith, control el martes por la tarde, bien. Ahora, a dormir – cerré los carpetines.
Me dirigí hacia mi cuarto, cuando oí que alguien tocó la puerta.
Con curiosidad me acerqué a abrir.
- Hola Madie…

¡Holaa! DIOS! Que genial esta la novela, me encanta;♥ me puse al día con los capitulos pendientes que tenia. AAAY! se volvieron a encontrar *-* que emocion, depues de tantos años. Jajaá pobrecito Michael se cayo :/ Por que Maddie? Por que no quisiste decirle que eras tu? Pero espero que el de la puerta sea Michael *-* AAA! ansiosa por seguir leyendo... cuidatte musho Luly, besitos;♥
ResponderEliminarHola! soy la chica del fotolog /the1kingofthepop
ResponderEliminarNo puede faltar pues está genial el capii, que e spava ella, deveriia haberlo saludado, es su amiigo ¿No?
Pero bueno, quiiero leer mas, ¿Por qué no subes capiis hoy? asii me la haces mass faciil please
Bueno, cortiito que estoii siin tiime
AdiiOss
Porque siempre se acaban los capitulos
ResponderEliminaren el momento que debe ser más interesante?
ñññ,estoy ansiosa por leer el capitulo de mañana..
porque seguro que ese que toco el timbre fue
Michael,o eso espero xd
(L)