¿Cuantas personitas ven mi blog? :3

viernes, 24 de diciembre de 2010

Capitulo 29 - "A soul that cries for love"


Los minutos pasaron, mientras desayunaban, una vaga idea paseaba por la mente de Michael, lo cual lo mantenía en silencio, y muy pensativo. Dicho acto llamó la atención de Jennifer.

- ¿En qué piensas, amor? – preguntó ella

Michael no respondió, tomó una rodaja de pan tostado, untó mantequilla en él, y volvió su mirada a un punto fijo, pero perdido a la vez. Ella, al ver que él no respondía, se acercó a él, y besó sus labios. Él, volviendo a la realidad, sonrió y respondió a aquel gesto.
Al alejarse, ella lo observó.

- ¿En qué pensabas? – sonrió
- Nada – mintió
- ¿Seguro? – sonrió
- Ohm… no tiene importancia amor – suspiró
- No sé de que hablas.

El, tomó el desayuno y lo dejó sobre una pequeña mesa que se ubicaba en el cuarto. Se acercó a Jennifer, y sin pronunciar una sola palabra, la besó. La recostó sobre la cama, mientras él, se acomodaba sobre ella. En besos y caricias, demostraban cuanto se amaban entre sí.
El se alejó suavemente. Sus ojos se cerraron y murmuró

- Quiero casarme contigo – dijo nervioso

Ella se quedó helada.

- ¿Qué? – preguntó incierta

El se levantó, se dirigió a su abrigo, de uno de los bolsillos, sacó una pequeña cajita de terciopelo. Se acercó a Jennifer y la abrió frente a ella, para dejar al descubierto, dos alianzas de oro.

- Eres quien amo, eres quien me enseño lo que es el verdadero amor, eres la mujer de mi vida y con la que quiero estar hasta mi último suspiro – La observó – Jennifer… ¿Quieres ser mi esposa?

Ella sin aliento, tapó su boca con su mano izquierda, su corazón palpitaba fuertemente, su mente se atrofio y estaba casi sin aire.

- Michael, no… no… - dijo con dificultad

Michael cerró la pequeña caja y suspiró.

- De acuerdo, entiendo – dijo triste

Ella intentando volver a la realidad, se abalanzó sobre él, en un beso apasionado. Estaba feliz de saber que Michael sería su esposo. Se separó suavemente y murmuró.

- Si, si, si, si, si quiero ser tu esposa – dijo con lágrimas en sus ojos
- Dijiste que no – dijo apenado
- Iba a decir “No puedo creerlo” – rió ella
- De acuerdo – abrió nuevamente la caja

Sacó uno de los anillos, en el cual se grababa la letra M.

- Señorita Jennifer Daniells – tomó su mano - ¿Quiere usted casarse con un hombre tonto, pero que la ama con locura y su nombre es Michael Jackson? – dijo riendo
- Acepto casarme con él – sonrió

Michael tomó el dedo anular de la joven, y deslizo la alianza a través. Ella tomó el otro anillo con la letra J. Tomó la mano de Michael y sonrió.

- Señor Michael Jackson – rió - ¿Acepta usted casarse con una mujer llamada Jennifer Daniells, una mujer que ama todo de usted, y que sin usted no puede vivir? – dijo sonrojada
- Acepto casarme con esa mujer – rió

Ella colocó la alianza en el dedo anular de Michael, y lo besó luego. El sonrió y la tomó de las caderas.

- Te amo – rió
- Te amo más – dijo él

La noche se estaba posando en aquel lugar. Michael estaba sobre el sofá, mientras Jennifer preparaba la cena. La vaga idea de Michael seguía en su cabeza, y ya necesitaba decírsela a Jennifer.
Se acercó a la cocina y se apoyó en el marco de la puerta.
Ella vestía una blusa larga, un pantalón corto y unas lindas sandalias sin taco. Michael la estudió rápidamente.
Piernas medianamente largas, un cabello negro deslumbrante, ojos perfectos, como ella.
Estaba enamorado, como un pequeño niño… loco por el amor, sin ella nada sería.
Se acercó lentamente, para dejarla sin aire en un beso de amor y de pasión.
Presionó  suavemente su cuerpo contra el de ella, la alzó con docilidad, para sentarla sobre la mesada. Ella rodeo el cuello del joven son sus brazos, mientras los del joven se mantenían en su cintura. Al separarse por falta de aire, ella murmuró

- Que sea tu esposa no significa que puedas asfixiarme – dijo riendo agitada

El sonrió y besó la mejilla de la joven.

- Amor, tenemos que hablar – dijo él
- ¿Quieres el divorcio? – Dijo ella apenada – De acuerdo, de acuerdo. Toma, ya no lo quiero – dijo quitándose el anillo – No me amas, lo comprendo, adiós – se tapó su rostro. 

Michael la miró sorprendido y luego reventó en una carcajada. La tomó entre sus brazos y la besó nuevamente.

- No, no quiero el divorcio – sonrió
- Oh – dijo pensativa – de acuerdo – se colocó nuevamente el anillo
- Quiero que te vayas a vivir conmigo a Liverpool, Inglaterra
- De todos modos, si hubieses querido el divorcio, no te – pausó - ¿Qué? – dijo sorprendida
- Eso – dijo sonriendo – Ven a vivir conmigo a Liverpool – entrelazó los dedos de sus manos sobre la espalda de la joven, al mismo tiempo que la abrazaba.
- Michael, esto, es… no… yo – dijo nerviosa
- ¿Qué dices? – Sonrió – Vivir juntos, solos, en una gran casa, y tener hijos – dijo alegre
- Espera – dijo nerviosa – de a poco hombre – dijo riendo – Primero, me casé – pensó
- Aham – dijo Michael asintiendo
- Tú, estás conmigo ahora
- Aham – asintió
- Y ahora… ¿Me iré a vivir a Liverpool? – dijo
- Solo si quieres – sonrió
- Claro que si amor, si quiero formar mi vida contigo – rió – Debemos elegir una casa, un lindo barrio, y comenzar a conocer gente – dijo ella
- No hace falta, tengo casa allí – dijo riendo

Ella lo miró sorprendido

- ¿Qué?
- Eso, tengo una casa allí
- Tú tienes casa en todo el mundo ¿O qué? – preguntó
- No – respondió – Solo aquí, en Francia, una en Italia, y una en Liverpool – sonrió
- Nada – dijo ella sarcástica
- Nada – repitió el riendo





Los años comenzaron a pasar, ambos habían pasado exactamente dos años en la casa de Liverpool. Una casa ordenada, amplia, y ubicada en un barrio tranquilo.
Ambos se encontraban en el sofá, oyendo algo de música tranquila, mientras la noche comenzaba a presentarse. Michael estaba recostado con sus ojos cerrados, Jennifer estaba sobre él, acariciando el rostro del joven con suavidad, besando sus labios cada tanto, jugando con su cabello, y grabando su rostro en su mente para así, jamás olvidarlo.


- ¿Quieres salir a caminar? – dijo él abriendo sus ojos
- Claro – dijo ella sonriendo
- Ponte un abrigo, hace frío aquí – dijo besándola
- De acuerdo, enseguida regreso.

Ella caminó delicadamente hacia el cuarto, al abrir el closet, sacó un saco sencillo. Se lo colocó y regresó al living. Michael vestía un sweater al estilo “Canguro” de color negro. Ella se acercó a él, tomó la mano del joven, y juntos se dirigieron a una plaza desierta. La noche estaba sobre Liverpool, ellos, alejados del alboroto de la ciudad, podían oír los ruidos aún, lo cual se sentía agradable.
El cielo estaba color beige, rosado con tonalidad naranja. No hacía demasiado frío, y Michael ya estaba intuyendo el tiempo…

- Creo que deberemos volver a casa – dijo él
- ¿Por qué? – Preguntó ella – No, esta lindo así – dijo acurrucándose aún más en los brazos del joven
- Nevará en unos momentos – dijo él
- Bueno, que nieve – sonrió
- Bueno. Nos quedamos – la besó sonriendo

Y no se equivocó, en el mismo momento en que sus labios se unieron, copos de nieve de un considerable grosor comenzaron a caer. Ella sonrió al darse cuenta que Michael estaba acertado. Se colocó su capucha y Michael igual, se besaron nuevamente. Ella colocó sus brazos alrededor del cuello de Michael y luego se sentó en las piernas de él.

- Tengo frío – dijo ella
- Vamos a casa – sonrió
- De acuerdo – lo besó

Al llegar a casa, Michael se dirigió a la cocina, colocó leche en una pequeña olla, para luego ponerla al fuego, sacó una tableta de chocolate y dos tazas. En cada una colocó dos barritas de chocolate, y luego derramo la leche caliente en cada taza.

- Mmm chocolate – dijo ella
- ¿Quieres? – dijo entregándole una taza
- Gracias – sonrió observándolo

Se observaron mutuamente, Michael se acercó a ella pausadamente y con lentitud besó sus labios. Ese fue un beso distinto, fue un beso similar al primer beso que ambos se dieron. Eran como dos desconocidos. Pero ambos se amaban.
Una vez que terminaron sus tazas de chocolate, se recostaron en el sillón.

- Amor, tengo sueño – dijo ella bostezando
- ¿Sueño? – la observó
- Si ¿Por qué?
- Pensaba hacer algo – dijo pensativo
- ¿Qué? – sonrió
- Mm… no lo sé, jugar a las cartas, ver una película, o…
- ¿O…?

Se acercó a ella y la besó, para susurrar a su oído suavemente…

- O hacerte mía en este mismo momento – dijo tenuemente 

Acalaracion: Disculpen, el blog no me deja subir imagenes y no se por que.
Saludos. 

3 comentarios:

  1. Hola!
    Guau... Michael es un depravado, LO QUE QUIERE
    y aseguro que ella va a aceptar enseguida jejeje
    Me re contra encanto el Capitulo
    Es muy tierno y tmb muy romantico

    bueno, Feliz Noche Buena y Navidad.

    Cuidate Musho.
    Adios.

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  2. waaaaaaaaaaaaaaaaaaa xd esta buenicimaaaaaa :D:D:D:D:D:D super super super iper genialllllllllllllllll :D:D:D:D me gusto todooooooo TODOOOOO awwwwwwwwww

    a si verdad xd feliz navidad para ti y tu familia
    vendiciones para todos ustedes

    crees k podrias pasarte por mi log plisssssssssssss :D xd besotes bye

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  3. Hola!!♥

    Amé el capítulo.
    Jajaja me dio mucha risa cuando Jennifer creyó que Michael le pediría el divorcio y la parte en donde le dice que si tiene casas en todo el mundo.

    Woow! Que cambio, paso de decirle que podrían jugar a las cartas o ver películas, para insinuarle cosas cochinas jajaja. Veamos si ella acepta o lo deja con las ganas.

    Besitos.

    Te quiero♥
    Feliz navidad.

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